Carlos
Mejía Godoy, canta-autor nicaragüense, nacido en Somoto,
Departamento de Madriz, es para Nicaragua lo que Pedro Infante es
para los mexicanos o Carlos Gardel para los argentinos.
Hermano
del igualmente afamado Luis Enrique Mejía
Godoy , vienen a llenar de inspiración al gusto por la
buena música que de nacimiento trae consigo cada nicaragüense.
En
los años 60 irrumpió con su "Alforja Campesina",
interpretada por Los Madrigales, en toda esa década escribe
numerosas canciones que aún no decide interpretar públicamente.
Su
inserción en el movimiento estudiantil de la Universidad,
marca una etapa decisiva, como cronista – cantor de la dramática
vida de nuestro pueblo. Así lo vemos aparecer sólo
con su acordeón, cantando las primera tonadas musicales sociales:
"desde Siuna con Amor", "Muchacha del F.S.L.N.",
"La Tumba del Guerrillero". En esta época es importante
destacar su acercamiento a "Los Bisturices Armónicos"
con quienes recopila y divulga viejas canciones campesinas.
Entre
el testimonio y el rescate ha oscilado la extraordinaria labor musical
de Carlos Mejía Godoy, el más fecundo de los compositores
nicaragüenses durante la segunda mitad del siglo XX y nuestro
cantante de mayor proyección popular e internacional. Nos
referimos al testimonio revolucionario que protagonizó en
los años previos a la caída de Somoza
y al rescate interpretativo – integrando las "Brigada
de Salvación del Canto Nacional" – de numerosas
piezas folklóricas.
"Yo no sé cuanto debe la Revolución – reconocía
Sergio Ramírez en 1982- a las canciones de Carlos Mejía
Godoy, que lograron organizar un sentimiento colectivo del pueblo,
extrayendo sus temas y sus acordes de lo más hondo de nuestras
raíces y preparando ese sentimiento para la lucha".
Y, realmente, Mejía Godoy – como trovador moderno –
contribuyó en forma decisiva a gestar esa lucha y su victoria
el 19 de Julio de 1979.
Después del terremoto de 1972, se integró al grupo
"Gradas" y oportunamente fundó el "Taller
de Sonido Popular", acompañado de Humberto Quintanilla,
Milcíades Herrera, Enrique Duarte, Silvio Linarte y Pablo
Martínez Téllez, "El Guadalupano". Al final
de los 60, ya había iniciado su carrera en la "Radio
Corporación", componiendo "Chinto Jiñocuago"
y creando un personaje "Corporito". "Cantaba todos
los días una parodia, cambiando las letras a las canciones
conocidas y adaptándola a algún problema político
y social. Este me permitió descubrirme como comunicador"
– recordaría en 1993-.
En los 70, sin embargo, su canto fue arrollador, identificándose
con las esperanzas e ilusiones de las mayorías, creando o
retratando personajes populares ("Terencio Acahualinca",
"Panchito Escombros", "Clodomiro el ñajo",
"María de los guardias", siendo esta pieza acaso
la de mayor dimensión nacional porque era compartida y disfrutada
también.
El 13 de diciembre de1997, en una gran noche de amor, paz y alegría,
los máximos exponentes de la música nacional rindieron
homenaje en el Centro Cultural Managua un maravilloso e inolvidable
homenaje a CARLOS MEJIA GODOY, quizás al más notable
cantautor de Nicaragua, con motivo de sus 30 años de vida
artística.
Uniendo sus voces y talentos, los artistas fueron desfilando por
el escenario, para ofrecerle a este gran exponente de la música
nicaragüense una noche sin duda alguna inolvidable.
Daniela Espinoza
Ramírez